domingo, 5 de febrero de 2012

Las preguntas más comunes en las entrevistas de trabajo


¿Que tienen en común un recién licenciado en búsqueda de su primer empleo, alguien que aspira a una mejora laboral, o quienes desean salir del paro? Que todos ellos deberán superar con éxito una entrevista de trabajo.

Una entrevista de trabajo es como un examen, cuanto mas preparado vayas, mas aumentarán tus opciones. El candidato ideal no lo es solo por el CV, o por la experiencia previa sino que la entrevista personal con los diferentes aspirantes suele determinar quién será finalmente el aspirante escogido.


Prepararte para responder con seguridad las distintas preguntas que te puedan plantear es una de las mejores cosas que puedes hacer antes de solicitar un puesto. Saber qué te pueden preguntar, y como responder te ayudará a sentirte con más confianza y tranquilidad el día de la entrevista.
¿Cuáles son las preguntas típicas de las entrevistas de trabajo?
Hay 7 grupos de preguntas que suelen componer las entrevistas de trabajo. Si el entrevistador forma parte de una empresa de selección de personal, (de esas que hacen cientos de entrevistas cada semana),  lo lógico es que te haga las mismas preguntas que hace a todo el mundo. Aprenderte estas preguntas es una de esas cosas que, una vez dominada, te sirve para toda la vida.
Los 7 tipos de preguntas más comunes de las entrevistas de trabajo.
·        Preguntas sobre tu formación
·        Preguntas sobre tu antiguo trabajo / jefe / colegas
·        Preguntas relativas a la empresa y al puesto ofertado
·        Preguntas sobre tu perfil personal y adecuación al puesto
·        Preguntas sobre el sueldo
·        Preguntas personales
·        Preguntas específicas para directivos y mandos intermedios
·        Bonus: Y tú ¿Tienes alguna duda o pregunta?


1. Preguntas sobre tu formación

Normalmente se preguntan a recién licenciados ya que no tienen experiencia profesional previa. Si estás buscando tu primer empleo casi seguro que te las harán. A veces el entrevistador no conoce la especialidad que has cursado y puede interesarle tu impresión, y  otras veces puede pasar que el entrevistador y tú hayáis estudiado en la misma facultad.

Éstas son unas preguntas fáciles de responder y se suelen hacer al principio de la entrevista para romper el hielo. Algunos ejemplos de preguntas y buenas respuestas para un candidato en búsqueda de su primer trabajo son:


¿Por qué escogiste esa carrera?

Responde que siempre quisiste ser medico/abogado/químico/informático … lo que seas. Así demuestras que has conseguido lo que querías. Si dices que estudiaste X, pero que igual podrías haber escogido cualquier otra cosa te llevas un punto negativo. La motivación de los candidatos siempre es importante, y a un recién titulado se le pide sobre todo ilusión y ganas.


¿Qué te parece la carrera que has estudiado? ¿Era lo que esperabas?

Si! claro qeu te ha encantado. Es lo que siempre quisiste hacer, pero en la Universidad se estudia la teoría y ahora lo que quieres es la experiencia de trabajar en una empresa del sector.


¿Qué asignaturas te gustaban más/menos y en cuáles sacabas mejores/peores notas?

Esta pregunta es abierta que te permite responder libremente. No hay mucho misterio aquí, debes aprovechar la ocasión para destacar tus mejores aptitudes. Una respuesta apropiada puede ser que te gustaban las prácticas. En vez de decir que asignatura te gustaba menos, puedes decir cual fue una la de las más difíciles.


¿Piensas ampliar tus estudios?

Si, por supuesto. En el futuro pienso hacer un master y me encantan los idiomas, pero antes tengo que ahorrar un poco.


2. Preguntas sobre tu antiguo trabajo
(incluidos ex -compañeros y ex -jefes)

La primera norma para todas las entrevistas es que en ningún caso se debe criticar a la antigua empresa, jefes o colegas. No es de buena educación hablar mal de terceros a un desconocido, ni aunque tuvieses motivos. Si rompes esta norma ya tienes un punto negativo.



La primera pregunta de este tipo es siempre la misma, en versión (a) o (b):

a)     Si no estás trabajando:

¿Por qué cesaste en el anterior trabajo?, ¿Que pasó?                         


b)    Si estás trabajando:

¿Por qué quieres cambiar de empresa?, ¿Algo va mal?

Si no tienes trabajo porque te despidieron no debes avergonzarte, mucha gente válida se ha quedado sin empleo por reducciones de plantilla o reajustes en la compañía, simplemente coméntalo con naturalidad.

Si estás trabajando, entonces  apuesta por las cartas de asumir más responsabilidades, ganar más experiencia, o mejorar tu carrera profesional.

Lo que no es muy útil es usar el argumento de ganar más dinero, o de vivir más cerca del trabajo. Pueden ser válidos, pero son mucho menos potentes que responsabilidad, experiencia, y carrera profesional. Los que se cambian de trabajo solo por dinero no son bien vistos porque significa que en el futuro también se irán a otro sitio si les pagan más.


¿Desde cuando estás buscando trabajo?

Es la pregunta natural que sigue a las anteriores.  Si es desde hace mucho, puedes decir que siempre estas revisando el mercado en tu sector y que viste su oferta interesante. Así demuestras ser una persona interesada en entorno de su profesión, despierta, y proactiva.

¿Qué tal la relación con tus superiores anteriores? ¿O con tus compañeros?

Como ya se ha dicho, hablar mal de otros siempre es un error. Sé positivo, comenta sus valores y lo que aprendiste de ellos. El entrevistador juzgará que la relación con los nuevos superiores será similar a la mantenida en el pasado. Lleva preparadas dos o tres cosas positivas para contar acerca de tus antiguos compañeros o ex –jefes.


Otras preguntas posibles pueden ser:

·         ¿Qué funciones desempeñabas en tus trabajos anteriores? ¿Qué aprendiste?
·         ¿Cuál de tus trabajos previos te ha gustado más/menos? ¿Por qué?
·         Explica una situación en la que tu participación fue decisiva para el éxito de la empresa
·         ¿Cuál ha sido tu mayor logro en la anterior empresa donde trabajabas?
·         ¿Cuáles son los logros profesionales de los que te consideras más satisfecho?
·         Explica un problema que has resuelto con éxito en el trabajo, o una situación difícil que tuviste que afrontar y lo que hiciste.
·         ¿Cuáles son las decisiones más difíciles que has debido tomar?
·         ¿Qué haces cuando tienes que tomar una decisión importante?
·         ¿Cómo describirías el impacto que vas a causar si dejas tu actual empresa?



3. Preguntas relativas a la empresa y el puesto ofertado


¿Por qué quieres trabajar aquí? ¿Qué es lo que te atrae del puesto al que optas?

Ante esta pregunta se trata de que demuestres tu interés por este puesto en concreto. Haz ver al seleccionador que sabes que ese es el trabajo que quieres y que ésta no es para ti una entrevista más.

No digas que buscas trabajo de lo que sea en cualquier sitio, o que necesitas cualquier empleo, porque acabarás con tus posibilidades. La gente desesperada por un trabajo sea de lo que sea gana puntos negativos.

Puedes hacer referencia a lo que te atrae del sector, y luego de la empresa destacando algún dato importante como su situación estratégica respecto a sus competidores, sus valores corporativos, sus proyectos, o productos... puedes encontrar toda esa información en la web.

Se trata de demostrar que conoces la empresa a la que te estás dirigiendo, así dejarás bien clara tu iniciativa y sobre todo interés por ese puesto en concreto.

Debes hacer ver al reclutador que es el trabajo de tus sueños, estás buscando ese puesto y en esa empresa, que el trabajo es perfecto para ti, y tú eres perfecto para el cargo.


¿Trabajarías los sábados / fines de semana / festivos / Navidades?

Si lo preguntan es porque esa situación se va a dar, por tanto es conveniente mostrar disponibilidad y en todo caso preguntar si será todos los fines de semana, o cuántas veces al mes/año se trabaja en festivo. Si puedes adaptarte a los requisitos del puesto lo tendrás más fácil porque seguramente no todo el mundo pueda o quiera hacer el esfuerzo.

 Lo que no es inteligente es mentir para conseguir el trabajo: Si no estás dispuesto dilo… y asume que ese trabajo quizá no es para ti. Si no lo tienes claro puedes preguntar si es negociable, o cómo se compensan los festivos trabajados.


¿Estarías dispuesto a trasladarte a otra ciudad / país, o a viajar con frecuencia?

Lo mismo que la pregunta anterior, si lo preguntan es porque existe la posibilidad real, así que conviene ser honesto.


4. Preguntas sobre tu perfil personal y adecuación al puesto



Estas son las preguntas más difíciles de todas para mucha gente. A demás de un perfil profesional (abogado, profesor, dentista, contable, químico…) todos tenemos un perfil personal.  El perfil profesional se demuestra con títulos y experiencia, pero el perfil personal se manifiesta en la manera de comportarnos en el día a día, también en el trabajo.
Las empresas están tan interesadas en el perfil personal como lo están en el profesional. ¿Te imaginas contratar a un vendedor tímido? poco irá a vender.  Por eso las entrevistas muchas veces incluyen uno o varios test de personalidad; y por eso los entrevistadores muchas veces son psicólogos o sociólogos, para poder evaluar el perfil personal del candidato más allá de los títulos que tenga.

Estas preguntas son las más abiertas de toda la entrevista, y son cruciales. Prepáralas bien y demuestra seguridad en tu manera de expresarte. Cada persona contesta de modo diferente y son las más importantes para puestos de responsabilidad. Son preguntas de manual que sirven a los entrevistadores para clasificarte en función de tus respuestas. 


¿Cuáles son tus puntos fuertes/débiles? ¿Podrías indicar tres virtudes y tres defectos que tengas?
Pregunta típica de manual. La pregunta es abierta y le sirve al entrevistador después de haber hablado un poco con nosotros para ver si sabemos vendernos. Basta con dar 2 o 3 puntos clave que queramos destacar sobre nosotros mismos, y que queremos que el entrevistador asocie a nuestro perfil.

Tip: Para saber tus puntos fuertes y débiles hacer un DAFO personal.

Para las virtudes, obviamente debes hacer hincapié en aquellas cualidades más adecuadas para el desarrollo del puesto ofertado. Si hay alguna característica importante tuya que aún no haya salido, éste es el momento de ponerla sobre la mesa. ¡Véndete! Esta es tu oportunidad.
En cuanto a los defectos hay que destacar aquellos que afecten en menor medida al desempeño del puesto y acompañarlos  siempre de tus esfuerzos para corregirlos. Ejemplo: "Soy un poco despistado/a, por eso llevo una agenda donde anoto todos mis temas pendientes".

Otras variantes de esta pregunta son:  ¿Cómo describirías tu personalidad?, ¿Con qué tres adjetivos te definirías, y justifícalos? o ¿Qué puedes decirme sobre ti? Son preguntas más o menos abiertas que el entrevistador experimentado puede ir reconduciendo a medida que hablamos.
Siempre has de aprovechar para destacar esos 2 o 3 puntos claves que hacen de ti el candidato idóneo.


¿Por qué debería contratarte a ti y no a otro candidato? ¿Qué elemento diferencial aportas? ¿Qué te hace mejor que el resto de candidatos?
 
Esta pregunta es como un desafío, no hay que ser demasiado modesto pero tampoco ser presuntuoso. Explica cómo tus conocimientos, experiencia y aptitudes encajan con el perfil profesional que se necesita. A demás de señalar tu motivación. Ejemplo: "Considero que tengo capacidad para abordar con éxito este puesto, además de muchas ganas de mostrar mi valía en esta empresa".


¿Por qué crees que estás preparado para acceder a este puesto?

Hay que responder con confianza, mostrando motivación por el puesto. Demuestra que tienes la formación, experiencia y trayectoria profesional adecuadas. Haz ver que este es el siguiente paso lógico en tu vida laboral.


¿Qué esperas de tu futuro jefe en este puesto al que aspiras? ¿Qué relaciones piensas que debe haber entre un jefe y su colaborador inmediato?

En estas preguntas va bien reflejar la idea de cómo es positivo para cualquiera contar con el apoyo de un jefe experimentado que nos permita crecer profesionalmente, que sepa como responder en situaciones excepcionales, pero que tenga la confianza en nosotros para que gestionemos los temas que son de nuestra competencia.

Otras preguntas de los manuales:

·         Si fueras tú el encargado de realizar esta selección y yo fuera el candidato, ¿qué cualidades te gustaría que yo reuniera?
·         ¿Tratas de llevar la iniciativa en el trabajo? ¿Prefieres que te dirijan?
·         ¿Te consideras una persona creativa?
·         ¿Cómo actúas en las discusiones con un superior/con un igual /con un subordinado?
·         ¿Dónde te consideras más eficaz, en las relaciones individuales o con grupos?
·         ¿Cómo prefieres comunicarte? ¿Cómo te sientes cuando has de hablar en público?
·         ¿Cómo reaccionas ante la presión? ¿Y ante un cliente problemático?
·         ¿Qué consideras más importante: terminar un trabajo en el tiempo establecido o hacerlo bien?
·         ¿Cómo sería tu empresa / trabajo ideal?


5. Preguntas sobre el sueldo

Seamos sinceros: El trabajo del reclutador es buscar a la mejor persona para el puesto… y que la empresa tenga que pagarle lo mínimo posible. Ten presente que el entrevistador quiere saber cuanto es lo mínimo por lo que cogerías el puesto. Forma parte de su trabajo averiguarlo.

Tu trabajo es saber cuanto se paga normalmente en este sector y para ese puesto, y tu objetivo debe ser obtener ese salario estándar.

Muchas veces te preguntarán cuanto ganabas en el pasado, en tu último trabajo o en tu puesto actual. Ojo aquí !! Sobre todo si has estado ganando poco, el entrevistador determinará que te conformarás con lo mismo o un poquito más.


¿Cuánto estás ganado ahora? ¿Cuánto ganabas en tu último trabajo?

Una pregunta perfecta si la respondes de modo inteligente: Si te preguntan cuanto ganas ahora o cuanto ganabas en tu último trabajo responde con la cantidad que deberías estar ganando de acuerdo a tu formación y experiencia.

Responde con la cantidad que gana el que más gana de los que tienen tu misma formación y experiencia. Por ejemplo, si ganas 20.000€ pero sabes que podrías/deberías estar ganando 24.000€ di 24 en vez de 20. Siempre que sea creíble engorda tu sueldo actual, así te harás valorar más.

Si no quieres dar tú la primera cifra puedes preguntar cuál es el rango de salario que ofrece la empresa para este puesto. La información es poder.

¿A qué sueldo aspiras? ¿Cuáles son tus expectativas económicas?

No siempre es fácil responder. Sobre todo si tienes poca experiencia pues no es fácil cuantificar cuanto valor vas a aportar a la futura empresa si no conoces en profundidad el sector de la compañía que oferta el puesto.

Una buena manera de abordar este tema es decir que esperas un sueldo acorde con tu formación, experiencia y responsabilidades. Recuerda que tu trabajo previo a la entrevista es informarte sobre el sueldo medio de tu futuro puesto de trabajo. ¿O vas a permitir que te compren por menos de lo que vales?

La otra manera de responder es, como se ha dicho, hacer referencia a tus ingresos en el pasado, pero con inteligencia. No te vendas muy barato… ni muy caro. No eres un futbolista de élite que puede pedir lo que quiera, para un puesto siempre hay una cifra lógica. Para la mayoría de puestos se cumple la máxima de que a igual trabajo, igual salario.

Si hay que concretar esa cifra, siempre se recomienda moverse en una banda salarial, indicando un valor mínimo y máximo. Ejemplo "En este sector, este tipo de puestos se está pagando alrededor de 30.000 euros brutos al año". El momento de negociar definitivamente esta cuestión llegará al conseguir el empleo.

6. Preguntas personales

Las preguntas personales no deberían ser demasiado personales, la ley prohíbe hacer cierto tipo de preguntas como por ejemplo sobre religión política o sexualidad. En algunos países son mas estrictos con el respeto a los temas personales que en otros pero los entrevistadores profesionales conocen las normas y no suelen traspasar los ´limites’.

En teoría no se puede discriminar a los trabajadores por su situación personal, pero la realidad es que para algunos puestos si se discrimina… por lo general cuanto más alto es el puesto menos se suele discriminar.

Preguntas personales aceptables:

 ¿Qué es lo más importante para ti en la vida? Dime las tres cosas más importantes para ti por orden de importancia.

Ejemplos típicos: Familia, amigos, carrera profesional, hijos (si tienes)… No conviene decir que es el dinero, la gente que solo se motiva por dinero no es bien vista.

¿Cuál es tu proyecto de futuro a tres o cinco años vista? ¿Cómo te gustaría verte dentro de 5 o 10 años?

A las empresas les gusta saber que sus empleados tienen claras sus metas y son personas estables. No obstante, intenta no ser demasiado concreto y cíñete a tus aspiraciones en sentido genérico. Por ejemplo, explica que esperas tener un trabajo que sea un reto continuo y permita desarrollarte profesionalmente y personalmente. Si estás pensando estudiar un master, o mejorar en idiomas lo puedes comentar aquí.

¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Cuáles son tus aficiones favoritas? ¿Qué otros intereses tienes al margen de tu profesión?

Si puedes trata de vincular alguna de tus aficiones con el trabajo ofrecido. Si tienes aficiones de riesgo –como por ejemplo los deportes extremos- conviene ocultarlas porque dan pie a pensar que cualquier día puedes coger la baja por accidente. Lo que nunca falla es decir que te gusta el cine, leer, o cocinar.

¿Cuál es último libro que has leído? ¿Qué te pareció?

Es una pregunta de libro, si la hacen es de relleno porque no suele ser definitiva para ganar el puesto, al igual que la de cuáles son tus aficiones. Como mucho, una respuesta desacertada puede restarte puntos.
¿Tienes novio/a? ¿Estás casado/a? ¿Tienes intención de quedarte embarazada?

No deberían hacerte estas preguntas, ni tampoco las relativas a política o religión... si te las hacen y no quieres responder o crees que te puede perjudicar se inteligente con la respuesta, o pregunta si eso es importante para el desempeño del puesto.


7. Otras posibles preguntas para directivos o mandos intermedios

Liderar, dirigir, y saber delegar son tres de las cualidades que debe tener todo directivo, a demás de buenas dotes de comunicación. El 80% de las preguntas van por este camino, ejemplos:

·        Descríbeme tu estilo directivo.
·        ¿Cómo motivas a las personas?
·        Describe cómo organizas y planificas tus actividades.
·        ¿Te consideras un buen líder? ¿Por qué?
·        ¿Cuáles son las características que debe tener un buen líder en el campo profesional?
·         ¿Cómo estableces tus prioridades?
·        ¿Qué es lo que te resulta más difícil delegar?
·        ¿Qué ventajas e inconvenientes ves en tu forma de dirigir?
·        ¿Qué buscas cuando contratas a una persona?
·        Explícame una situación complicada con uno de tus colaboradores y que hiciste.
·        ¿Tus colaboradores piensan que les apoyas en su carrera profesional?
·        ¿Haces algo para crear un buen ambiente en tu grupo de trabajo?
·        ¿Cómo determinas la capacidad de un subordinado?
·        ¿Qué tipo de colaboradores prefieres? ¿Por qué?
·        ¿Cómo es tu relación personal con tu equipo?


8. Bonus: Y tú ¿Tienes alguna duda o pregunta?

Al final de la entrevista siempre hay tiempo para tus propias preguntas. Después de un buen rato encuestándote a ti, es lógico que el entrevistador te de la oportunidad de hacer tu algunas preguntas. Para satisfacer tu curiosidad y también para escuchar cuales son tus inquietudes.

Las preguntas que hagas dicen cosas de ti al reclutador, y conviene tener algunas preguntas preparadas. No hacer ninguna pregunta puede hacer parecer que no te interesa mucho el puesto.

Haz preguntas inteligentes, no preguntes sobre vacaciones, pagas extras, horarios, o quieras saber cuantas posibilidades tienes de ser contratado. No son ese tipo de preguntas las que esperan que hagas en este momento.

Preguntas inteligentes a hacer, que demuestran que tú también seleccionas el trabajo al que quieres dedicar tus esfuerzos los próximos años pueden ser:

Preguntas sobre la empresa:
·        ¿Cuántas personas forman el departamento?
·        ¿Cuáles son las posibilidades de promoción dentro de la empresa?
·        ¿Existe un programa de formación para los empleados?
·        ¿Tiene la empresa planes de expansión?

Preguntas sobre el puesto de trabajo:
·        ¿Se trata de un puesto de nueva creación o de un puesto que existía ya en la empresa?
·        ¿Cuál sería mi posición dentro de la organización? ¿De quién dependería jerárquicamente? ¿A quién tendré que reportar?
·        ¿Trabajaría en equipo o de forma autónoma? ¿Cuántas personas estarían a mi cargo?
·        ¿Qué espera la empresa de la persona que ocupe el puesto?
·        ¿Cómo ve la evolución del departamento en los 3 próximos años?


Espero que estos consejos te hayan sido de utilidad, si lo has leido todo enhorabuena y suerte en la entrevista!!

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® Cambia de vida, Hazte Rico

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente artículo!